Paco Ibáñez: Andaluces de Jaén

5 Agosto 2008

Andaluces de Jaén
Aceituneros altivos,
decidme en el alma, ¿quien?
¿quien levantó los olivos?
Andaluces de Jaén,
Andaluces de Jaén.

No los levantó la nada,
ni el dinero ni el señor,
sino la tierra callada
el trabajo y el sudor.

Unidos al agua pura,
y a los planetas unidos,
los tres dieron la hermosura
de los troncos retorcidos.
Andaluces de Jaén.

Andaluces de Jaén,
Aceituneros altivos,
decidme en el alma, ¿de quien?
¿de quien son estos olivos?
Andaluces de Jaén,
Andaluces de Jaén.

Cuántos siglos de aceituna,
los pies y las manos presos,
sol a sol y luna a luna
pesan sobre vuestros huesos.

Jaén levántate, brava,
sobre tus piedras lunares,
no vayas a ser esclava
con todos tus olivares,
Andaluces de Jaén.

Andaluces de Jaén,
Aceituneros altivos,
decidme en el alma, ¿de quien?
¿de quien son estos olivos?
Andaluces de Jaén,
Andaluces de Jaén.

Letra: Miguel Hernández


Paco Ibánez: La poesia es un arma cargada de futuro

16 Julho 2008

Cuando ya nada se espera personalmente exaltante
mas se palpita y se sigue más acá de la conciencia,
fieramente existiendo, ciegamente afirmando,
como un pulso que golpea las tinieblas,

cuando se miran de frente
los vertiginosos ojos claros de la muerte,
se dicen las verdades:
las bárbaras, terribles, amorosas crueldades:

Se dicen los poemas
que ensanchan los pulmones de cuantos, asfixiados,
piden ser, piden ritmo,
piden ley para aquello que sienten excesivo.

Con la velocidad del instinto,
con el rayo del prodigio,
como mágica evidencia, lo real se nos convierte
en lo idéntico a sí mismo.

Poesía para el pobre, poesía necesaria
como el pan de cada día,
como el aire que exigimos trece veces por minuto,
para ser y en tanto somos dar un sí que glorifica.

Porque vivimos a golpes, porque apenas si nos dejan
decir que somos quienes somos,
nuestros cantares no pueden ser sin pecado un adorno.
Estamos tocando el fondo.

Maldigo la poesía concebida como un lujo
cultural por los neutrales
que, lavándose las manos, se desentienden y evaden.
Maldigo la poesía de quien no toma partido hasta mancharse.

Hago mías las faltas. Siento en mí a cuantos sufren
y canto respirando.
Canto, y canto, y cantando más allá de mis penas
personales, me ensancho.

Quisiera daros vida, provocar nuevos actos,
y calculo por eso con técnica, qué puedo.
Me siento un ingeniero del verso y un obrero
que trabaja con otros a España en sus aceros.

Tal es mi poesía: Poesía-herramienta
a la vez que latido de lo unánime y ciego.
Tal es, arma cargada de futuro expansivo
con que te apunto al pecho.

No es una poesía gota a gota pensada.
No es un bello producto. No es un fruto perfecto.
Es algo como el aire que todos respiramos
y es el canto que espacia cuanto dentro llevamos.

Son palabras que todos repetimos sintiendo
como nuestras, y vuelan. Son más que lo mentado.
Son lo más necesario: Lo que no tiene nombre.
Son gritos en el cielo, y en la tierra, son actos.

(Gabriel Celaya)


Paco Ibáñez e Rafael Alberti: A galopar

19 Junho 2008


Paco Ibáñez: A galopar

17 Junho 2008

(Paco Ibáñez canta o poema de Rafael Alberti e dirige algumas palavras aos manifestantes frente à embaixada dos EUA em Madrid no terceiro aniversário do assassinato de José Couso – 08/04/2006)