Inti-Illimani & Patricio Manns: Cantiga de la memoria rota

1 Julho 2008

(Patricio Manns / Horacio Salinas)

Vino a nadar la playa entre mis rocas,
el mar me ha contemplado ola tras ola,
el barco ha timoneado mi carcasa
y escucha mi rumor la caracola.

El calor se despoja de mi lana,
la oveja me trasquila en cada estío,
mi padre bebe de mi vino brusco
y mi madre se cuelga de mi avío.

Un caballo y su espuela me cabalgan,
un camino me pisa diariamente,
los zapatos del polvo me han hollado
y el sol me considera un inclemente.

La tierra ha preparado mi piel llana,
el arado me surca embravecido,
el trigo ha dispersado mis semillas
y el pan con diente claro me ha mordido.

Un caballo y su espuela me cabalgan,
un camino me pisa diariamente,
los zapatos del polvo me han hollado
y el sol me considera un inclemente
que quema con sus rayos a la gente.

El frío hace un chamanto con mi sangre,
la boca de un aullido me proclama,
la casa que me habita no me barre
y sobre mi extensión duerme una cama.

La puerta me golpea en busca de alguien,
la lágrima me enjuga en dos pañuelos,
un espejo se mira en mis ultrajes
y hay un libro que lee en mi desvelo.

Un celaje contempla mi caída, [*]
el malhechor comenta mi mal paso,
un país me ha buscado sobre el mapa
y no ha encontrado nunca el menor trazo

y esa herida me venda la amargura

y la muerta se duerme entre mis brazos.

[*] En la versión grabada por Inti-Illimani dice: la duda me confunde con abrigo.

(1986)


Inti-Illimani: El equipaje del destierro

29 Junho 2008

[Com Wynton Marsalis, Peter Gabriel e o Coro de Niños Cantores de Viña del Mar, no concerto da Amnistia Internacional realizado no Chile em 1990]

(Patricio Manns / Horacio Salinas)

Tú me preguntas cómo fue el acoso aquel que obtuve.
Metes la lengua en mi cabeza, en mi pensar, en mi algo.

Y bien: te dejo suponer que abandoné mi pueblo,
que huí rompiendo el crudo umbral como un puma aterrado.
Pero yo te aseguro que no me han quitado nada
puesto que de esa tierra no me podrán apartar.

Pues, ¿cómo van a robar mi volcán con su volcana? [*]
¿Desviar de mi alma el embocar del río con su ría?
¿Hacharme en el paisaje el árbol con su arboladura?
¿Matarme a plena sien el rudo piojo con su pioja?
¿Quemar con un fósforo usual mi libro y su librea?
¿Juntarse el yatagán con mi dolor y su dolora?
¿Hacer aguar en temporal mi bote con su bota?
¿Batir en retirada mi conjuro y su conjura?

Vibrar la cuerda de mi solfeo
con su solfear.

Tú me preguntas cómo fue el acoso aquel que obtuve.
Pones el ojo a hojear en la estación de mi memoria.

Y bien: concedo que al final ganaron la batalla,
que falta conocer el resultado de la guerra.
Pero confieso que yo no extravié un grano de polen
puesto que de esa tierra no me podrán apartar. [**]

¿Pues cómo van a extenuar mi caso con su caza?
¿Adelgazar mi saco vecinal con su saqueo?
¿Uncir mi canto universal de grillo a su grillete?
¿Vaciar de contenido mi araucano y su araucaria?
¿Cavar con fúnebre placer mi tumbo con su tumba?
¿Frenar la turbulencia de mi gesta con su gesto?
¿El choque de mis esperantes con su esperadura?

El equipaje del destierro es mi maleta de humo,
pero sabemos que sin el fuego humo no habrá. [***]

Na presente versão dos Inti-Illimani com o Coro de Niños Cantores de Viña del Mar, editada no disco Andadas, aparecem as seguintes modificações textuais:

[*] Pues, cómo van a robar mi volcán y su volcana
[**] puesto que de esta tierra no me podrán apartar
[***] puesto que de esta tierra no me podrán apartar

(1980)


Quilapayún: La vida total

22 Junho 2008

La vida es un espacio entre dos muertes
La muerte es un silencio del amor
El amor es un orgasmo entre dos lágrimas
La lágrima es un lago sin su canto
El canto es un misterio de la boca
La boca es un abismo antes del pecho
El pecho es otro abismo entre dos sangres
La sangre es el motor que nutre el acto
El acto es una danza contra el tiempo
Y el tiempo es lo que mide los espacios
hasta aquí enumerados.

La selva es el ancestro del desierto
El desierto es un cuerpo ya bebido
Beber no amaga el fuego en la conciencia
La conciencia es un reloj de arena antiguo
Lo antiguo nos modela como a un niño
Un niño es el pasado de los cuerpos
El cuerpo es un combate que se pierde
Se pierde sin retorno a lo increíble
Lo increíble será lo que no podemos
Y lo que no podemos será lo que siempre queramos.

Autores: Patricio Manns / Eduardo Carrasco


Inti-Illimani: La rosa de los vientos

21 Junho 2008

Com a Orquestra Clássica da Universidade de Santiago, dirigida por Santiago Meza, e o Coro da Universidade de Santiago do Chile, dirigido por Guillermo Cárdenas

Fue aquel viento del norte que nos guió,
el que tiene un claro color de miel.
Nos izó en su grupa el viento del sur,
alto caballo fiel.

Al oeste el viento hizo un ademán
cuando trajo cuarenta desde la mar
y hubo quienes al viento del este azul
lograron domar.

Fue así que llegamos hasta Picarquín,
del oeste, el norte, del este y el sur
por sobre montañas mojadas de luz.

Fue así que vencimos un seco arenal,
fue así que pudimos tendernos al fin
esperando el alba desde Picarquín.

La rosa de los vientos vigilará
con sus alas tendidas hasta el confín
guardando el campamento de Picarquín.

Guardando el campamento de Picarquín.
la rosa de los vientos no tiene fin
con sus alas tendidas hasta el confín

La rosa de los vientos vigilará
con sus alas tendidas hasta el confín
guardando el campamento de Picarquín.

Con la lealtad,
con la dignidad,
con todas las fuerzas del amor dispuestas
a la luz de la verdad
te acompañaré
doquiera que estés
en nuestras alegres jornadas de fiesta
al calor de la amistad.
Y el fuego tendrás,
el agua tendrás
bajo las estrellas que alumbran un mundo
fraterno y profundo.

Hay fogatas tórridas
y flores frescas
y un clamor vital
de horas despiertas.
Hay dulces canciones
y versos bellos
y en todo aquello
tú y yo.

Texto: Patricio Manns
Composição: Horacio Salinas


Patricio Manns: Arriba en la cordillera

8 Junho 2008

Que sabes de cordilleras
si tu naciste tan lejos
hay que conocer la piedra
que corona al ventisquero.

Hay que recorrer callado
los atajos del silencio.

Y cortar por las orillas
de los lagos cumbrereños
mi padre anduvo su vida
por entre piedras y cerros.

La viuda blanca en su grupa
la maldicion del arriero
llevo a mi viejo esa noche
a robar ganado ajeno.

Junto al paso de Atacalpo
a la entrada del invierno.

Le preguntaron a golpes
y el respondio con silencio
los guardias cordilleranos
clavaron su cruz al viento.

Los angeles santa fe
fueron nombres del infierno
hasta mi casa llegaba
la ley buscando al cuatrero.

Mi madre escondio la cara
cuando el no volvio del cerro.

Y arriba en la cordillera
la noche entraba en sus huesos
el que fue tan hombre y solo
llevo la muerte en su arreo.

Nosotros cruzamos hoy
con un rebaño del bueno
arriba en la corillera
no nos vio cruzar ni el viento.

Con que orgullo me querria
si ahora llegara a saberlo.

Pero el viento no mas sabe
donde se durmio mi viejo
con su pena de hombre pobre
y dos balas en el pecho.