Aquí traigo mi Malembe
para darle duro y fuerte,
a esos cuatro generales
que han causado tanta muerte.
Malembe, Malembe,
Ay, Malembe, Malembe.
Para resolver, Malembe, Malembe.
Para los traidores, Malembe, Malembe.
Para los fascistas, Malembe, Malembe.
Para los gorilas, Malembe, Malembe.
El Malembe es cosa buena
para el justo y el honrado,
pero es malo y pernicioso
para todos los malvados.
El Malembe justiciero
es de los trabajadores,
no habrá momio que se escape
cuando caigan los traidores.
Prohiben la luna llena
y el sol de pasos ardientes
el lucero ya naciente
y su ventana serena.
Le prohiben la palabra
al pasado y al futuro;
nos quieren a todos puros
sin ninguna escarapela.
¡Prohibida la vihuela!
¡Es el colmo que no dejen entrar a la Chabela!
Entra el arroyo en el río
y el río en el mar huraño,
entra el día todo el año
por la puerta del rocío
sin que nadie se dé cuenta
y casi sin hacer ruido
entra el pájaro en el nido.
El otoño y su acuarela
entra en la hoja que vuela.
¡Es el colmo que no dejen entrar a la Chabela!
Dejan entrar el ladrón
y al zorro contrabandista
pero no a los folkloristas
¡esos no tienen perdón!
Entra el señor senador
con dinero en la maleta.
Entra la vieja alcahueta
el pillo en su carretela
y el chiquillo con viruela
¡Es el colmo que no dejen entrar a la Chabela!
Entra el tomillo en el palo
y el clavo en el agujero
entra al cielo el justiciero
y al infierno el que fue malo
va entrando el invierno en julio
y en enero es el verano
al bolsillo entra la mano
pero aunque mucho nos duela
no entra la Chabe y su hijuela
¡Es el colmo que no dejen entrar a la Chabela!
Entra el hombre en la mujer
cuando hay enamoramiento
y se arman los casamientos
de entrar y entrar y no ver
los peligros de la cosa
porque entrar es muy bonito
hasta que llega el hijito
y crece la parentela.
¡Entren todos con cautela!
¡Es el colmo que no dejen entrar a la Chabela!
Entra el político cierto
de la Unidad Popular
y no han parado de entrar
los músicos de concierto.
Dejan entrar a la dama
con abrigo de visón
entra todo un orfeón
y en medio, la corruptela
de piojos y sanguijuelas
¡Es el colmo que no dejen entrar a la Chabela!
Entran en Viña del Mar
los magnates al casino
la cebolla entra en el pino
y los peces en el mar.
Una vez que el odio ha entrado
no se lo puede sacar
si no es con el verbo amar
que se conjuga en la escuela
de la patria que consuela.
¡Es el colmo que no dejen entrar a la Chabela!
Miren cómo nos hablan
de libertad
cuando de ella nos privan
en realidad.
Miren cómo pregonan
tranquilidad
cuando nos atormenta
la autoridad.
¿Qué dirá el Santo Padre
que vive en Roma,
que le están degollando
a su paloma?
Miren cómo nos
hablan del paraíso
cuando nos llueven balas
como granizo.
Miren el entusiasmo
con la sentencia
sabiendo que mataban
a la inocencia.
El que ofició la muerte
como un verdugo
tranquilo está tomando
su desayuno.
Con esto se pusieron
la soga al cuello,
el quinto mandamiento
no tiene sello.
Mientras más injusticias,
señor fiscal,
más fuerzas tiene mi alma
para cantar.
Lindo segar el trigo
en el sembrao,
regado con tu sangre
Julián Grimau.
Para hacer esta muralla,
tráiganme todas las manos
los negros, sus manos negras
los blancos, sus blancas manos.
Una muralla que vaya
desde la playa hasta el monte
desde el monte hasta la playa,
allá sobre el horizonte.
— Tun, tun!
— Quién es?
— Una rosa y un clavel…
— Abre la muralla!
— Tun, tun!
— Quién es?
— El sable del coronel…
— Cierra la muralla!
— Tun, tun!
— Quién es?
— La paloma y el laurel…
— Abre la muralla!
— Tun, tun!
— Quién es?
— El gusano y el ciempiés…
— Cierra la muralla!
Al corazón del amigo:
abre la muralla;
al veneno y al puñal:
cierra la muralla;
al mirto y la yerbabuena:
abre la muralla;
al diente de la serpiente:
cierra la muralla;
al corazón del amigo:
abre la muralla;
al ruiseñor en la flor…
Alcemos esta muralla
juntando todas las manos;
los negros, sus manos negras
los blancos, sus blancas manos.
Una muralla que vaya
desde la playa hasta el monte
desde el monte hasta la playa,
allá sobre el horizonte.
Ustedes que ya escucharon
la historia que se contó
no sigan allí sentados
pensando que ya pasó.
No basta sólo el recuerdo,
el canto no bastará.
No basta sólo el lamento,
miremos la realidad.
Quizás mañana o pasado
o bien, en un tiempo más,
la historia que han escuchado
de nuevo sucederá.
Es Chile un país tan largo,
mil cosas pueden pasar
si es que no nos preparamos
resueltos para luchar.
Tenemos razones puras,
tenemos por qué pelear.
Tenemos las manos duras,
tenemos con qué ganar.
Unámonos como hermanos
que nadie nos vencerá.
Si quieren esclavizarnos,
jamás lo podrán lograr.
La tierra será de todos
también será nuestro el mar.
Justicia habrá para todos
y habrá también libertad.
Luchemos por los derechos
que todos deben tener.
Luchemos por lo que es nuestro,
de nadie más ha de ser.
La vida es un espacio entre dos muertes
La muerte es un silencio del amor
El amor es un orgasmo entre dos lágrimas
La lágrima es un lago sin su canto
El canto es un misterio de la boca
La boca es un abismo antes del pecho
El pecho es otro abismo entre dos sangres
La sangre es el motor que nutre el acto
El acto es una danza contra el tiempo
Y el tiempo es lo que mide los espacios
hasta aquí enumerados.
La selva es el ancestro del desierto
El desierto es un cuerpo ya bebido
Beber no amaga el fuego en la conciencia
La conciencia es un reloj de arena antiguo
Lo antiguo nos modela como a un niño
Un niño es el pasado de los cuerpos
El cuerpo es un combate que se pierde
Se pierde sin retorno a lo increíble
Lo increíble será lo que no podemos
Y lo que no podemos será lo que siempre queramos.